domingo, 16 de enero de 2011

Álvaro Tarfe: Cervantes y Avellaneda

Don Álvaro Tarfe no es un personaje, como se sabe, propio de Cervantes; por el contrario, es uno de los personajes que aparecen en el Quijote de Avellaneda. Sin embargo, este caballero originario de Granada, que dice conocer al Quijote y a su escudero y haber ido con ellos a Zaragoza, es incorporado en la segunda parte que publica Cervantes con un propósito claro: la humillación de Avellaneda.

Al hacer que el Quijote se presente (como el verdadero Don Quijote de la Mancha) ante Álvaro Tarfe, le convenza de su autenticidad y busque el reconocimiento de éste; Cervantes, quizás, en una especie de metáfora, hace que la copia se niegue a sí misma y reconozca al original. En otras palabras, toma al personaje de Avellaneda, lo coloca en su obra y lo hace admitir que el Quijote que conoció es falso y que el Don Quijote original es aquél que nunca ha estado en Zaragoza, es decir, el de Cervantes; rebajando de esta forma al autor del Quijote apócrifo.

Sin duda, el juego de Cervantes, al incorporar el Quijote de Avellaneda en su propia obra, el cual aparece en una especie de imprenta que visita el Quijote (Parte II, Cap. LXII, Pág. 1033); no estaría completo sin la participación de Álvaro Tarfe, en representación de dicho libro.

Marta Hung N.

3 comentarios:

  1. Que interesante como esta obra apócrifa le da mas rienda al autor destacando los valores de los personajes, y los del monumental obra original, despertando sin duda un apoyo a la obra original y un interés por leer las dos. Salome Gomez Lee

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  2. Que interesante como esta obra apócrifa le da mas rienda al autor destacando los valores de los personajes, y los del monumental obra original, despertando sin duda un apoyo a la obra original y un interés por leer las dos. Salome Gomez Lee

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  3. Me gustaría saber cómo se llama ese procedimiento: el de usar un personaje de otra obra y meterlo en otra.
    Muchas gracias.

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