sábado, 29 de enero de 2011

Juego de autoría del Quijote: Un cristiano editor por encima del moro narrador.

Sabemos ya como al final del octavo capítulo la historia de nuestro valeroso protagonista queda truncada por la falta de pliegos para continuar la historia. La voz narrativa que se nos presenta justo después es la de un Segundo autor que es parte fundamental del juego de narradores del Quijote y que también se convierte en un personaje más de la obra. Además, cumple el papel de editor de la historia de Don Quijote. Por esto, a este personaje le llamaremos "El editor".

Este autor narrará en una ostentosa primera persona y será quien nos presente a Cide Hamete. Sus intervenciones serán constantes, servirán de introducción y conclusión a ciertos capítulos y mostrará su aprecio por Don Quijote en varias ocasiones, así como mostrará desconfianza por el moro Cide Hamete (al igual que el hidalgo). Su función dentro de la obra es muy importante ya que está en el centro de todo el juego de narradores que hay dentro del Quijote, Cide Hamete Benengeli será quien nos cuente casi toda la historia pero el editor es el principal intermediario entre nosotros lectores y la obra. Además este autor tiene el privilegio de decir que él fue quien buscó y encontró los escritos de Cide Hamete, quien pagó por tenerla y por su traducción al morisco aljamiado y es, además, quien organiza la obra según sea mejor para el lector,es decir que es quien establece el texto definitivo mencionando que su traductor moro comprendió que ciertos capítulos eran apócrifos pero que él los organizaría de igual manera como los consiguió

Por último, podemos mencionar que este editor tiene muchas marcas de autor porque un editor, formalmente dicho, no debería intervenir directamente en la obra, es decir, hablar en ella y que el lector vea que el editor escribió en ella. Por lo tanto, el "editor" hace de todo en su aparición en la obra, cumple como personaje puesto que se mueve dentro de un ambiente dentro de la obra y "nos" consigue lo que queda de historia (que es mucha), luego edita la obra y la modifica para el lector definito, actúa como autor de la obra y forma parte central del juego de narradores ficticios de la historia dentro de la historia de la historia... Y, con su aparición, Cervantes ridiculiza aún más las novelas de caballería con la búsqueda de los escritos de Cide Hamete y alimenta el pensamiento de que en los moros no se pueden confiar. Realmente este editor no tiene desperdicio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario